René Romo, consultor con más de dos décadas de trayectoria en estrategia, operaciones y transformación digital, ha combinado su experiencia ejecutiva con una sólida labor académica. Desde 2018 forma parte del cuerpo docente del MBA de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), un programa reconocido por su enfoque analítico, su rigor académico y su cercanía con las necesidades reales de la industria.
Romo conoce el programa desde adentro: fue alumno y hoy es profesor, una doble perspectiva que —según afirma— le ha permitido comprender el aporte real del posgrado. Recuerda que uno de los aprendizajes que más marcaron su paso por el MBA fue “la capacidad de análisis estratégico y la visión integral de la gestión empresarial”. Explica que el programa entrega herramientas para abordar problemas complejos desde múltiples dimensiones —financiera, operacional, comercial y de personas— y para tomar decisiones sólidas, competencias que aplica a diario tanto en la consultoría como en el aula.Para Romo, un sello distintivo del MBA USM es “el balance exacto entre el rigor académico y la aplicación práctica e inmediata”. Asegura que la experiencia del cuerpo docente, junto con el alto nivel profesional de los estudiantes, genera una red de contactos “invaluable y duradera”.

Desde su rol como profesor, observa con interés el perfil de los alumnos actuales, a quienes describe como protagonistas activos del proceso de aprendizaje. Romo valora su “excelente actitud hacia el programa, marcada por una notable proactividad y capacidad para el trabajo colaborativo y el debate”. La diversidad de profesionales que conviven en el aula, de sectores como la minería, servicios, banca, sector público y fuerzas armadas, enriquece las discusiones y amplía las perspectivas frente a los desafíos empresariales.
Esa diversidad también refleja la evolución del perfil del estudiante del MBA USM. Romo comenta que hoy se trata de profesionales más conscientes del impacto global, social y tecnológico en los negocios, orientados no solo al crecimiento laboral, sino también a liderar transformaciones sostenibles, innovar y emprender con una base de gestión sólida. “Ya no buscan solo avanzar en la jerarquía, buscan transformar e innovar con propósito”, señala.
Respecto a las competencias que el programa fomenta con mayor fuerza frente a las demandas actuales del mercado, menciona “el liderazgo adaptativo, la toma de decisiones basada en datos y la negociación estratégica”. En su visión, el MBA USM prepara a sus egresados para navegar exitosamente en escenarios caracterizados por volatilidad, incertidumbre y complejidad.Finalmente, Romo subraya que los egresados del programa destacan por su capacidad analítica, sello histórico de la Universidad Técnica Federico Santa María, complementado con un enfoque práctico que impulsa la implementación de soluciones concretas. “Tienen una visión sistémica del negocio que les permite generar valor real y medible”, asegura, un rasgo que —dice— diferencia de forma clara al MBA USM en el ecosistema nacional de posgrados.